Un trámite. Papeleo, simple papeleo. Eso fue el choque de vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League entre el Atlético de Madrid y la Lazio. Los rojiblancos, conscientes de que el 1-3 de la ida les concedía un ‘colchón’ imposible de remontar, plantearon un partido práctico y solvente, que fue más que suficiente para dejar en la cuneta a un conjunto romano que evidenció, nuevamente, sus múltiples carencias.
La principal novedad del encuentro fueron las numerosas variaciones que efectuó Simeone en el once inicial del Atlético. El argentino, pese a no dar por muerta a la Lazio en sus últimas comparecencias públicas, se contradijo sobre el césped, ya que demostró saber que la eliminatoria ya tenía ganador, el equipo colchonero. Por eso, apostó por un 11 con muchos cambios, otorgando la oportunidad de jugar de inicio a los hombres menos habituales y dando descanso a los que más minutos y desgaste acumulan.
Pese a las novedades en el once inicial, el Atleti fue dueño y señor del partido en todo momento. En la primera mitad quizás faltó algo de fútbol, algo más de elaboración en las jugadas, pero aún así, los rojiblancos crearon peligro sobre la meta romana, principalmente en acciones comandadas por Salvio, que estrelló un disparo en la madera, y Adrián, que por enésima vez demostró su tremenda calidad y ‘aporreó’ la puerta de la Selección Española. El asturiano merece que Del Bosque le convoque para el próximo amistoso ante Venezuela. Eso como mínimo.
Mientras, la Lazio fue más corazón que cabeza. Los transalpinos lo intentaron, con poca fe, pero apenas crearon problemas a Courtois. El conjunto italiano, muy inferior al Atleti, denotó que no atraviesa por su mejor momento, después de encajar un sonrojante 5-1 en el campo del Palermo el pasado fin de semana y de que su técnico, Edoardo Reja, amenazara con bajarse del barco en la previa del duelo de vuelta ante el equipo madrileño a causa de desavenencias con la directiva del club lazial.
Tras el 0-0 con el que se alcanzó el descanso, los de Simeone dejaron el choque y la eliminatoria vista para sentencia en los primeros cinco minutos del segundo acto. Un testarazo de Godín a la salida de un córner supuso el definitivo 1-0. El Atlético pudo relajarse a gusto y la Lazio asumió que su presencia en la actual edición de la Europa League estaba a punto de finalizar.
De ahí al final, el equipo colchonero hizo méritos para ampliar la diferencia en el marcador, y Simeone aprovechó la tesitura para que Juanfran y Adrián, al ser sustituidos, recibieran el reconocimiento del público por sus últimas actuaciones. El técnico argentino maneja a la perfección todas las situaciones, dentro y fuera del terreno de juego.
Con esta victoria por la mínima, el Atlético de Madrid logra el billete a la ronda de octavos de final, en la que se medirá al Besiktas turco, escuadra en la que milita el ex rojiblanco Simao Sabrosa. El encuentro de ida tendrá lugar el próximo 8 de marzo en el estadio Vicente Calderón. La vuelta se disputará el jueves 15 en tierras otomanas.
